
Observemos el cuerpo humano de manera íntegra, como un conjunto de sistemas funcionando en completa armonía, cada una con una función particular, en conjunto con el resto y dependiente del bienestar general.
Existen en el cuerpo alrededor de 650 músculos de contracción voluntaria y aproximadamente 206 huesos que realizan todos y cada uno de nuestros movimientos permitiéndonos desplazar por el mundo que nos rodea, interactuando con él, modificándolo. No todos tenemos la misma cantidad de huesos ni de músculos. Los denominados huesos sesamoideos no estan en todas las personas, ni a todas las edades. También existen músculos que son inconstantes, esto es, que no todas las personas lo tienen. Pero también recibimos toneladas de información a través de nuestros sentidos. Nuestros ojos captan miles de imágenes, continuamente llegan vibraciones a nuestros oídos que interpretamos como sonidos, el tacto nos permite sentir texturas, presiones, sentimos calor, frío, dolor, pero además, y aunque muchas veces no nos demos cuenta, también recibimos información de nuestros músculos y articulaciones, de esta manera comos concientes de la posición de nuestras manos sin tener que mirarlas, o de nuestra postura. Esto se llama propiocepción, y existen receptores especializados a nivel de nuestras articulaciones y músculos que nos envían dicha información.
Si bien nuestro cuerpo es blanco continuo de estímulos a toda hora, nosotros procesamos y somos concientes de una pequeña parte de ellos. Por ejemplo, no siempre oímos todo que escuchamos o no registramos todo lo que pasa frente a nuestros ojos, sino que registramos aquello a lo que focalizamos nuestra atención. Tampoco somos concientes las 24 horas del día del contacto de la ropa sobre nuestra piel, sin embargo cuando prestamos atención podemos sentirla.
Existen mecanismos que evitan la sobrecarga de información innecesaria, estos son:
La habituación: Por ejemplo, estamos leyendo en el colectivo, al principio nos molestan las voces de la gente, el ruido de la calle, pero al cabo de un momento, al adentrarnos en la lectura, dejamos de prestarles atención.
La adaptación: que es cuando dejamos de sentir un estímulo constante y prolongado luego de un tiempo de estar expuestos al mismo.
Lo que hacemos al captar un estímulo es desglosarlo y procesarlo en distintas partes, de modo que damos cuenta de la modalidad (si es información visual, táctil, auditiva, etc), duración, intensidad y la localización de donde proviene.
Pero también nuestra percepción se encuentra influenciada por factores psicológicos, como el estado de conciencia, el estado de atención, el estado afectivo-emocional (como angustia, tristeza, ansiedad y la personalidad o estructura psicológica del que percibe.
Existen alteraciones fisiológicas de la percepción, las denominadas ilusiones, que consisten en percepciones modificadas por factores psicológicos como los antes descriptos. Por ejemplo, la percepción de figuras amenazantes en las sombras por personas temerosas o la distinta interpretación de un mismo suceso por personas distintas.
Sin embargo la alteración de la percepción puede ser patológica, como en el caso de las alucinaciones, propias de la esquizofrenia o del consumo de drogas psicodélicas, en donde se reciben percepciones sin estímulo alguno.
Toda la información que recibimos es captada por receptores y transformada en energía eléctrica, capaz de ser transportada por nuestros nervios.
Todo el tiempo hablamos de nervios, pero ¿Qué es un nervio? Se pueden describir distintas partes en una neurona, el cuerpo o soma, las dendritas, el axón, etc. (ver foto). Un nervio es un conjunto de axones empaquetados (los axones son prolongaciones de las neuronas) formando una estructura de aspecto macizo, similar al cordón de un zapato. Los nervios entran y salen de la médula espinal en su mayoría (existen nervios que nacen de otra estructura llam
ada tronco encefálico, que veremos más adelante) para dirigirse a todos los tejidos del cuerpo llevando o trayendo información de todo tipo.
La información de nuestros sentidos ingresa a la médula espinal a través de los nervios y es llevada, haciendo escalas en diversas estructuras, hacia el principal organizador y jefe de todo el cuerpo, el cerebro, donde se procesa prácticamente toda la información, sin hablar de la gran complejidad de todo este proceso.
¿Alguna vez sentiste electricidad al golpearte el codo? Esto ocurre porque pasa por allí un importante nervio, el nervio Cubital. Pasá tu dedo por la parte interna de la punta de tu codo y vas a sentir un surco, es por allí donde pasa dicho nervio.
Este nervio trae la información sensitiva de tu dedo meñique y de la mitad de tu dedo anular, por eso fijate la próxima vez que te golpees el codo (además de insultar en 4 idiomas) que vas a sentir un cosquilleo en esa zona de la mano, y presta atención que en tu dedo anular es solo la mitad!
Otro nervio muy conocido es el famoso Ciático ¿no dice la abuela todo el tiempo “como me duele el ciático, nene!!”?
El ciático es un nervio muy pero muy grande, se ubica en la región glútea y desciende ramificándose hasta la pierna. Se encuentra muy cerca de un músculo llamado piramidal, que se encuentra en la cola, y que muchas veces al permanecer muy tenso puede provocar la irritación del nervio ciático, causando un dolor profundo en la región glútea y en el muslo, lo que se conoce como Síndrome del Piramidal.
Bibliografia utilizada: Fisiologia Humana de Houssay
1 comentarios:
Lo primero, Hola!!! q tal??
Luego, haber si me podeis resolver una dudilla, ya que estoi en primero de bahiller y estaba estudiando la respiración traqueal en los insectos y me han preguntado en un examen cual es la membrana que recubre los pulmones de los insectos y no tenía ni idea, se que la que recubre los pulmones de los humanos es la pleura, ¿pero la de los insectos?Gracias.
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