
Viajando en el colectivo me puse a pensar sobre el tema del primer post, y con la vuelta del frío y la lluvia recordé que todavía estabamos en invierno... despues de los 33 grados de ayer, al fin y al cabo, seguíamos en invierno. Y la verdad es que en este invierno nadie quedó ajeno a lo ocurrido en todo el mundo por la llamada gripe porcina, influenza A o gripe H1 N1, sin embargo, luego de la lluvia de información (y desinformación) que ha corrido por todos los medios hoy en día la psicosis ha terminado y ya casi no se habla del tema.
No voy a discutir aca si las medidas tomadas han sido correctas o no, sino quisiera resaltar la importancia de lo que durante este período se ha vuelto un hábito en muchas personas, la higiene y el lavado de manos.
Las manos son nuestro medio para interactuar con el mundo, con ellas tocamos, sentimos, agarramos y también son portadoras de miles de bacterias y microorganismos que no dejan de multiplicarse, acumulándose en los pliegues de la piel y sobre todo debajo de las uñas. Existe una anécdota en la historia de la medicina que yo leí por primera vez en un libro de bioética, el caso Semmelweis.
El Doctor Ignaz Semmelweiz, húngaro, había observado que la tasa de mortalidad de mujeres embarazadas era mayor en aquellas atendidas por médicos o estudiantes que las que eran tratadas por obstetras, y descubrió que la causa era una infección denominada fiebre puerperal provocada por los microorganismos transportados por las manos de los profesionales ya que realizaban estudios cadavéricos y autopsias. Estamos hablando del siglo XIX, y no se acostumbraba el lavado de manos que hoy en día se encuentra reglamentado y descripto paso a paso. Como debes imaginarte, al pobre Dr. Semmelweis lo persiguieron, lo trataron de loco y lo encerraron en un manicomio donde finalmente murió, simplemente por sugerir que el médico era transportador de enfermedades. Sin embargo esto fue la base de logros posteriories en materia de higiene y antisepsia en el ámbito médico.
Es necesario que tomemos conciencia de lo importante que es el lavado profundo de las manos, preferentemente con jabon blanco, agua tibia y por al menos 20 segundos. Según Unicef cinco mil niños menores de 5 años mueren por día a causa de enfermedades diarreicas perfectamente evitables con un lavado de manos en el momento necesario, esto es alrededor de 1,7 millones de niños al año. La OMS (Organización Mundial de la Salud) decretó el 5 de Mayo como el Dia Internacinoal del lavado de manos.
La verdad es que no nos cuesta nada y es una forma más de cuidarnos y cuidar a las personas que queremos.
No voy a discutir aca si las medidas tomadas han sido correctas o no, sino quisiera resaltar la importancia de lo que durante este período se ha vuelto un hábito en muchas personas, la higiene y el lavado de manos.
Las manos son nuestro medio para interactuar con el mundo, con ellas tocamos, sentimos, agarramos y también son portadoras de miles de bacterias y microorganismos que no dejan de multiplicarse, acumulándose en los pliegues de la piel y sobre todo debajo de las uñas. Existe una anécdota en la historia de la medicina que yo leí por primera vez en un libro de bioética, el caso Semmelweis.
El Doctor Ignaz Semmelweiz, húngaro, había observado que la tasa de mortalidad de mujeres embarazadas era mayor en aquellas atendidas por médicos o estudiantes que las que eran tratadas por obstetras, y descubrió que la causa era una infección denominada fiebre puerperal provocada por los microorganismos transportados por las manos de los profesionales ya que realizaban estudios cadavéricos y autopsias. Estamos hablando del siglo XIX, y no se acostumbraba el lavado de manos que hoy en día se encuentra reglamentado y descripto paso a paso. Como debes imaginarte, al pobre Dr. Semmelweis lo persiguieron, lo trataron de loco y lo encerraron en un manicomio donde finalmente murió, simplemente por sugerir que el médico era transportador de enfermedades. Sin embargo esto fue la base de logros posteriories en materia de higiene y antisepsia en el ámbito médico.
Es necesario que tomemos conciencia de lo importante que es el lavado profundo de las manos, preferentemente con jabon blanco, agua tibia y por al menos 20 segundos. Según Unicef cinco mil niños menores de 5 años mueren por día a causa de enfermedades diarreicas perfectamente evitables con un lavado de manos en el momento necesario, esto es alrededor de 1,7 millones de niños al año. La OMS (Organización Mundial de la Salud) decretó el 5 de Mayo como el Dia Internacinoal del lavado de manos.
La verdad es que no nos cuesta nada y es una forma más de cuidarnos y cuidar a las personas que queremos.
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